Convivencia en Motril

Una experiencia de aprendizaje, autonomía y disfrute compartido

Personas usuarias de la Vivienda con Apoyo y trabajadores hemos disfrutado de una enriquecedora convivencia en un complejo hotelero de Motril, una experiencia que ha ido mucho más allá de unos días de descanso y ocio.

Este año, el destino no ha sido elegido al azar. Como parte del trabajo que se realiza diariamente para fomentar la autodeterminación, han sido las propias personas usuarias quienes, tras valorar distintas opciones, decidieron que querían disfrutar de unos días en la playa. Una decisión tomada de forma consensuada, respetando los deseos, preferencias e intereses de cada uno de los participantes.

Durante la estancia, la autonomía y la toma de decisiones han seguido siendo protagonistas. Cada persona ha podido elegir libremente las actividades en las que participar, decidir qué comer en el buffet del hotel, consensuar los horarios del grupo, escoger la ropa adecuada para cada momento, realizar compras y participar activamente en la organización de las diferentes jornadas. Pequeñas decisiones cotidianas que, en realidad, representan grandes oportunidades para seguir desarrollando habilidades personales, sociales y de vida independiente.

La convivencia también ha servido como un espacio privilegiado para el crecimiento personal y grupal. A través de diferentes dinámicas se han trabajado aspectos tan importantes como la identificación de actitudes positivas y aquellas que podemos mejorar, el reconocimiento de las cualidades de cada persona, la importancia del respeto mutuo, la comunicación, la convivencia y el trabajo en equipo, así como la reflexión sobre el funcionamiento diario de la vivienda y las relaciones entre usuarios y profesionales.

Pero, sin duda, el mayor éxito de esta experiencia ha sido el ambiente vivido durante todos estos días. Las risas, la colaboración, el apoyo entre compañeros, la ayuda mutua y los numerosos momentos compartidos han fortalecido los vínculos entre todos los participantes, creando recuerdos que permanecerán mucho tiempo.

Ha sido una convivencia llena de aprendizaje, crecimiento, diversión y emociones positivas, en la que cada persona ha aportado lo mejor de sí misma para hacer del grupo una auténtica familia durante estos días.

Al finalizar la experiencia, la valoración ha sido unánime: todos coinciden en que les gustaría volver a repetir una convivencia como esta el próximo año o disfrutar de otra similar. Porque, además de lo mucho que se ha disfrutado, todos destacan lo gratificante, enriquecedora y satisfactoria que ha resultado esta experiencia compartida.

Desde la Fundación seguimos apostando por este tipo de actividades, convencidos de que fomentan la autonomía, la participación activa, la inclusión y el desarrollo personal de las personas a las que acompañamos, demostrando que aprender y crecer también puede hacerse disfrutando de experiencias inolvidables.


Compartir



Política de Cookies
Utilizamos cookies propias y de terceros para proporcionar un inicio de sesión seguro, para ayudarnos a optimizar nuestros servicios y su experiencia mediante el análisis estadístico de sus hábitos de navegación y así poder ofrecerle contenidos y servicios de su interés. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información en nuestra POLÍTICA DE COOKIES.